Paleomagnetismo, la huella del campo magnético terretre en las rocas

La Tierra posee un campo magnético, producido al girar su metálico interno. Este se extiende desde su núcleo interior hasta el límite donde se encuentra el viento solar, gas ionizado o plasma producido por el Sol.

546px-geodynamo_between_reversals

 

El magnetismo se produce porque los electrones de un cuerpo, sustancia o material se orientan al azar, pero cuando se orientan en una misma dirección, crean una fuerza magnética, según el número de electrones que se orienten en esa dirección. A este campo habría que añadir el campo magnético que produce el movimiento orbital del electrón alrededor del núcleo atómico.

El magnetismo se mide en teslas, que es unidad de campo magnético, inducción magnética o densidad de flujo magnético. Es la inducción magnética uniforme que en un metro cuadrado, produce un flujo magnético total de un weber.  El campo magnético de la Tierra o campo geomagnético varía de 25 a 65 microteslas.

El campo magnético de la Tierra no es fijo, sino que ha variado a lo largo de su historia. El movimiento metálico de hierro en el núcleo terrestre fundido forma una geodinamo, que hace que este se desplace, pero de forma muy lenta, por lo que no afecta a los sistemas de navegación basados en el magnetismo terrestre, como las brújulas.

El norte magnético de la Tierra tampoco coincide con su norte geográfico. Actualmente se encuentra en Resolute Bay, en el norte de Canada.

Cada cientos de miles de años, el campo magnético terrestre se invierte, el norte pasa a sur y el sur a norte. Y aquí es donde entra en juego el paleomagnetismo, que estudia el campo magnético de la Tierra a lo largo de su historia. Estos cambios dejan huellas en las rocas de la Tierra, lo que permite reconstruir la geografía de tiempos pasados, en la deriva de los continentes y la expansión del fondo oceánico.

La remanencia térmica o termorremanencia se produce al estar sometido un cuerpo a temperaturas por encima de la temperatura de Curie, que es la temperatura a la que un cuerpo ferromagnético pierde su magnetismo. Son altas temperaturas a las que se funde el material, por tanto, al enfriarse, los momentos magnéticos atómicos se orientan en la dirección del campo magnético terrestre, lo que indice donde estaba situado en ese momento los polos sur y norte magnéticos de la Tierra.

paleomagnetisme-es

Han existido nueve inversiones magnéticas de los polos de la Tierra en 3,6 millones de años. No hay patrón o periodo fijo para predecirlas, pero sí podemos saber cuando se dieron. Hay autores que las relacionan con cambios climáticos globales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s